Postoperatorio: persiguiendo al gato

3/10/15
Se me ha hecho corto. Pensé que tardaría más en terminar este mini-diario en el que relato cómo ha sido mi experiencia castrando a mi gato y que os podáis guiar un poco por ella. Pero ha sido realmente amena.
Ya sé que hay opiniones muy diversas sobre si hay que castrar o no a los gatos... Pero yo tengo la mía.  Que espero, se respete. Todos tenemos nuestros motivos para pensar lo que pensamos.


DÍA UNO

Se lo han llevado lejos para castrarlo esta mañana. Tenía clase y no pude ir. Lo llevaron, lo dejaron y se fueron (no dejaban que nadie estuviera con él). Lo metieron en observación durante unas horas, y como no iba a poder verlo hasta después de la operación, decidí no faltar a clase para llevarlo yo.
Me lo han traído hace un rato. Tiene las pupilas muy dilatadas, y se le ve un poco cansado. Por lo demás está bien. Ya ha comido (la comida del perro, que le gusta más...), y está muy mimoso.
A pesar de que es un gato agresivo (una de las razones por las que tuve que castrarlo) y odia el transoportín, no ha mordido, ni bufado, ni arañado. Y para los que no lo conocéis, eso es MUY RARO. Está tranquilo, y muy mimoso.

En cuanto a sus movimientos... pues no sé. He estado leyendo relatos en internet, que si no pueden andar bien, que si se caen... No. Está perfectamente, pero parece que tiene sueño. Anda, en lugar de correr, y ya está.


DÍA DOS

Cualquiera diría que lo han anestesiado alguna vez. Está como siempre. Ya corre y salta. Le hace rabiar al perro, se come su comida, y me tira el agua por fuera cuando no lo veo con la patita.
Está un pelín más cariñoso, pero apenas se percibe. Maúlla como un condenado y me va persiguiendo por la casa.


DÍA TRES

Está agotaaaado. No ha parado de dormir en todo el día. Pero esto no es algo que me sorprenda, eh. Recientemente ha adquirido una costumbre nueva: de noche, decide que yo no tengo derecho a dormir, y maúlla hasta despertarme. Puede estar así horas, hasta que consigue lo que quiere: que le rasque la maldita cabeza. Para ser tan rosmón y agresivo, mira que quiere mimos. 

Tenía pensado hacer un seguimiento más largo, pero es que está como siempre. AH , NO. Ha dejado de marcar ¡¡¡POR FIN!!!

En fin, eso. Mi experiencia ha sido bastante tranquila, sin muchos cambios en lo que al gato respecta. Si más adelante noto alguna diferencia, lo reseñaré. Lo que sea por hablar de gatos ;)




6 comentarios

  1. Yo conocí a un gato castrado y era muy curioso, porque no envejecía. Es decir, creció, pero se seguía comportando como un cachorro, jugando, flipándose con todo etc. No sé cómo será con gatos más adultos.

    Yo siempre he sido más de hembras, me gusta más su personalidad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El mío tiene un año, y sigue igual que de bebé: rascándo las uñas contra la alfombra, revolcándose para llamar la atención, cazando moscas y jugando con el láser! Y con la misma mala hostia también jajaj
      A mí me gustan más los machos, los veo más llevaderos

      Eliminar
  2. Hola Nerea,
    a Mío, (mi gato peludo) lo han castrado hace cosa de 2 semanas, y nada, como el tuyo, pero si que se veía "borracho" a las 2 horas de operarle. Cuando caminaba lo hacía como embriagado mismamente, jajaja, peor muy bien, al día siguiente como si nada¡¡ y cicatrizó como en 2 días, o menos.

    Ayyy, que nervios tuve, que mal lo he pasado¡¡ jaja, con la tontería que es, porque lo hacen a diario.. pero en fin, son nuestros bebés :p
    Besasooo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja! Sí que te pones muy nerviosa...
      Yo además quería ir con el hasta allí, pero entre que tenía clase y me lo ingresaban al llegar hasta las tres, osea que ni lo veía, dije, bueno... me quedo.
      Salí de clase, me lo trajeron y ahí estaba el, todo grogui en el transportín.
      El primer día tenía eso abierto y le iba detrás constantemente para que no se le infectara. Pero en nada le cicatrizó y muy bien.

      Eso sí, sigue teniendo mu mala leche!
      Mua!

      Eliminar
  3. A mi gato ya lo castramos hace tiempo, que pena me dio el pobre, también estaba tranquilo y mimoso cuando acabó. Ese día luego iba medio dormido, pero luego ya volvió a estar como siempre. Pasó un mal rato, pero ya no creo que se acuerde. Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué peniña me dio a mí también. Pero ahora ya no es tan agresivo con la gente. Y conmigo es muy mimoso, jeje

      Muamua!!

      Eliminar

#TUTORIAL


Aprende a hacer recuadros para destacar textos.

¡ME APUNTO!