Mis momentos más ridículos

24/1/16
Quien no haya hecho el ridículo alguna vez, que tire la primera piedra...
¿Nadie? Pues yo no soy menos.  
¿Me echabais de menos? Por suerte no tardo en reaparecer estelarmente. Jaja.
Ya te he contado lo que estudio, mi edad, mis gustos... Pues de los creadores de 'mi plato favorito es la lasaña' llega 'mis momentos más vergonzosos.' ¡Espero que te rías mucho y disfrutes de la entrada!
Alerta de ironía activada.


ARMARIO EN LA CABEZA

Esto me pasó hace, qué sé yo, tres años. Acababa de salir de la ducha, me puse la toalla, y fui a abrir el armario del baño. Justo cuando abro la puerta del armario, veo que éste se empieza a inclinar hacia delante.
Pongo rápido las manos para que no me cayera encima, y lo que es el armario, no me cayó. ¡Pero imagínate todos los botes que tenía encima! Me cayeron TODOS en la cabeza. Y la mayoría eran jarabes de cristal.
Claro, entra mi madre en el baño por el ruido, y me ve a mí agarrándome la toalla con una mano, el armario con la otra, e intentando esquivar botellas.
Todavía me lo recuerda.


LA RAMA DEL ÁRBOL

Muchos no lo sabréis, pero tengo un perro. Sí, perro, gato y tortuga. Del perro nunca hablo porque es de mi madre y a mí me odia si no tengo nada de comer. Pero lo tengo. Es un bichón maltés blanco.
Hace unos meses, era verano, lo bajé a la calle y dimos un paseo largo. Estuvimos paseando en un parque cerca de la estación de tren de mi ciudad. Lleno de gente. Bien.
Pues Balú (así se llama) es de esos perritos curiosos que se meten por todos los rincones. Y yo soy de esas dueñas tontas que sigue a su mascota por donde quiera que vaya.
Iba andando toda 'diva' cuando me comí una rama en toda la cara. Pero no eran unas ramitas delgadas que te las comes y bueno, pues no pasa nada. No. Era un buen tocón. Y del golpe que me di me caí hacia atrás.

TENGO VÉRTIGO, ¿VALE?

Ésto fue durante mi viaje a lisboa. Visitamos (mi cuñada y yo) un castillo en la zona turística de Lisboa. Ya sabes cómo son los castillos: viejos. Y con escaleras empinadas y sin barandilla, que es peor. 
Yo tengo muchísimo vértigo. Me mareo cruzando puentes. Y si sopla viento ni te cuento.
Pues bajando las escaleras ruinosas de un castillo con 'el vacío' al lado (soy un poco melodramática), no se me ocurrió otra cosa que bajarlas arrastrando el trasero hacia abajo. En el momento no me importó mucho qué pensaría la gente (multitud) que pasaba por ahi. De igual forma que cuando subí al Elevador y me subí el vestido largo que llevaba hasta sabe Dios dónde por miedo a tropezar no me importó mucho qué se veía desde abajo. 
Me da el ataque de pánico, y me da. Qué quieres...


PITAS, PITAS...

Pongámonos en situación. Día caluroso, vestido nuevo, buen humor... Así iba yo andando hasta casa de mi novio ese día. Radiante. Feliz. No sabía la que me esperaba...
Vive como a 45 minutos de mí (soy de paso lento), y estaba ya llegando a su casa, como a siete minutos.
De ahí, empiezo a notar que la gente no para de mirarme. Y oye, te miran un par de veces, y dices, 'igual es que les gusta el vestido'. Pero cuando es toda la calle te empiezas a preguntar si es que alguien ha repartido fotos tuyas por la ciudad sacándote un moco. 
En fin, me da por girarme, no sé porqué, y veo una bandada, PERO UNA BANDADA ENTERA, de palomitas siguiéndome. A pie. Si no eran 30 no eran nada. 
Me paré en seco. Y ellas se pararon también. Volví a andar, sin apartar la vista de ellas, aceleré el paso. Luego ya eché a correr. ¿Me dejaron ir en paz? Ni hablar. Echaron a volar detrás de mí. Yo me paré porque tenía miedo de que me mancharan el vestido. En fin, ya sabéis que no utilizan el servicio. 
Así iba la cosa: si corría, echaban a volar detrás de mí hasta que paraba. Si andaba, me seguían a pie. Hasta unos tíos que estaban aparcando me dijeron '¿Pero que te están siguiendo?'
Así hasta que llegué a casa de mi novio y entré en el portal. Entre palomas y miradas.


AGUA FRESCA

Ésta esde mis favoritas.
Cuando empecé con mi novio actual yo tenía 16 años, el 21. Era madura para mi edad, pero no lo suficiente para no discutir por alguna chorrada. (Aún ahora discuto por alguna tontería, jeje). 
Ése día habíamos discutido porque estaba 'en esos días del mes' y por la chorrada de turno. (Y no es ni broma, ni ironía. Cuando estoy con el período soy fácilmente irritable. Inflamable. Impredecible. Insoportable) Me fui a dar una vuelta, luego hablamos, blablabla y lo arreglamos. Guay. Habíamos bajado de su casa un rato y estábamos hablando debajo de unas ventanas. Donde vive gente que yo creía 'civilizada'. Y así en mitad de la conversación me cae un cubo de agua encima. Solo a mí. Resulta que una señora utilizaba la ventana como, no sé, como pileta, o WC. Porque es lo más normal, ¿no? Si tienes que vaciar un cubo de agua, para qué está la ventana. 
A Omar le dio un ataque de risa, y a la mujer, uno de vergüenza. Y ahora me río, porque no fue más que agua (creo que sucia). Pero, señora, ¿Y si en ese cubo llega a haber detergente? ¿O lejía?
La gente a veces es alucinante.


Y ésto es todo por hoy.  ¡Mua!

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16 comentarios

  1. Madre mía Nere... lo de las palomas me ha impresionado, eso es rarísimo!!jajaja
    Me he divertido contigo :)
    Nos leemos guapis

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    1. Jajajaja.
      Como tú dirías, casi místico.
      Mua!

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  2. jajaja Nere, lo de Lisboa lo recuerdo muy bien :P Pero lo lograste y pudiste ver las maravillosas vistas de la ciudad :) Y creo que lo de las palomas me lo contaste, pero que raro eso no?.. Quizas pensaban que eras Cenicienta y te seguian a todos lados como en la peli jaja. Un beso cuñi.

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    1. Jajaja Fuimos ahí por tu culpa!! Tú eres la responsable de esa parte del post.
      Lo de las palomas fue muy de película. Como aquélla vez que íbamos andando una cría de gaviota y yo juntos por la calle, je

      Un beso!!

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  3. ¡Madre mía Nere! Lo que me reído con este post jajaja
    Es super divertido la verdad :D
    A mí lo más vergonzoso que recuerde que me pasó, fue en una boda, esperando a los novios. Yo el primera fila. Y mi vestido por la altura de las axilas.. iba con un tanga color carne encima. Sin comentarios jajajaja
    ¡Un beso enorme!

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    1. Auch!
      Pocas veces llevo vestido yo, ni siquiera en bodas. Con lo diva que puedo estar en pantalones... Sin pasar frío, jajaja.

      Me alegra que te gustara!

      Mua!

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  4. Jajajajajaj, me has alegrado la mañana Nerea! :D Todas hemos tenido momentos vergonzosos, aunque en su día lo pasamos fatal (el cubo de agua no te debió de hacer ninguna gracia, espero que por lo menos fuese verano!) luego al recordarlos son todo risas (; Mi momento más vergonzoso que recuerdo fue cuando, con doce o trece años, jugando con mis primos pequeños, me metí en un columpio de estos cerrados para bebés y al ser tan mayor no pude salir ): Mi padre tirando de un brazo, mi tío de otro... y que no salía xDDD Al final el columpio cedió un poco y me consiguieron sacar, ¡pero qué mal rato! xDDD

    PD: Me ha encantado el del armario, ¡vaya con los derrumbamientos! xDDDD

    Un besazo!

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    1. Gracias, ésa era la intención: sacarle algo bueno a los malos ratos, jajaja!

      A mí me ha pasado algo parecio con eso de los columpios, pero ya es historia para otro día, jajaja

      Un besito Ele! Mua

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  5. He encontrado ahora mismo tu blog y tengo que decirte que es un espacio encantador, me ha entusiasmado todo, asi que para no perderme ninguna entrada me hago seguidora ahora mismo!!
    Te invito a dar una vuelta por mi rinconcito, espero que tambien te guste!!
    Un Saludo

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    1. ¡¡Hola!!
      Me alegro mucho de que te quedes, espero verte por aquí! Estos días me dejo caer por ahí :)

      Un besazo!

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  6. ¡Hola! Una entrada muy entretenida. Qué curioso lo de las palomas que te seguían, ¿no? :O
    Un saludo :)

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    1. ¡Hola hola!
      Sí, sí que es curiosísimo. Tengo más de una amiga que con el pánico que le tiene a los pájaros algo así hace que le de un pasmo, jajaja.
      Pero a mí los animalitos me encantan.

      Mua!

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  7. Recién descubrimiento del blog, y me encanta :) Tienes algo, un no se que, que no se cuanto, que no se yo. No se si me explico XDD
    Nah, ahora en serio, me gusta lo que he leído. Y ya se que son momentos vergonzosos, los tuyos además, pero me gusta como escribes y la manera en la que tal, que parece que habláramos cara a cara. Y eso que es un monólogo ;) Me quedaré por aquí, haciéndote compañía y dejando mi huellita en forma de palabras escritas.
    ¡Besos de barro!

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    1. ¡Bos días Marta! Jajajaja, me alegro de que te guste tanto!
      La verdad es que me esfuerzo bastante por transmitir en lo que escribo, no dejar esa sensación distante que en algún momento me han dejado a mí otras webs...

      Yo he visitado el tuyo así rapidito, que tengo un poco de prisa, y me ha gustado. Me gustan mucho los blogs un poquito enfocados al arte, los dibujos y todo eso. Pero veo pocos, la verdad...

      Cuando tenga un minuto te leo y me paso por allí!
      Un beso! Mua!

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  8. Jajajaja te leo y me veo reflejada! Que de momentos vergonzosos pasamos... La del agua es muy :O tierra trágame jajaja. Yo una vez, creo que ha sido mi mayor momento awkward, me metí en el coche de un desconocido pensando que era mi padre y bueno, imagínate la cara el señor cuando me vio entrar jajajajaja ¡QUE VERGÜENZA!
    Besitos!

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    1. OH, eso sí me ha pasado! Meterme en coches de desconocidos por error. Varias veces.
      Ahora miro el cristal de cerca, por si acaso. Prefiero que piensen que soy una rarita a que piensen que soy tonta perdida, jajajajaja

      Mua!!

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