23/2/17
Cuando hay que buscar pisos y esquivar estafas

Cuando hay que buscar pisos y esquivar estafas

23/2/17
¡Hola mikooos! Cuantísimo tiempo, BUF.
¿Sabes qué? Hace unos meses que Omar y yo empezamos a poner en práctica los planes que teníamos de irnos a vivir juntos y mudarnos finalmente.

Ya teníamos ganas de dar el paso, una  estabilidad, y solo faltaba una cosa: el piso. Bastante importante, la verdad.

Empezamos a buscar, con calma, mirando un poco cada día. Necesitábamos que cumpliese unos requisitos básicos:

  1. Que admitiesen a Silver, ante todo, porque si no aceptaban al gato el piso quedaba descartado. (Bueno, y a la tortuga, con la que nadie puso problema).
  2. Que no fuese muy caro.
  3. Que no estuviese muy lejos del centro porque tenemos que coger buses continuamente. (El carnet de conducir está en proceso, sí, aún, jajaja).

Bien, pues teniendo esto claro, empiezo desde el principio. 
El primer piso que asomó por el horizonte vino de la mano de una amiga mía: el novio de su madre ponía uno en alquiler y ¡bingo! cumplía todos los requisitos. 

¿El problema? Que la inquilina todavía ocupaba el piso y tras su marcha se iban a realizar reformas en el mismo, por lo que nos tocaba esperar unos meses. 

En un principio no tuvimos problema: no nos urgía tanto irnos como para buscar algo tan inmediato. La cosa se fue liando más adelante, porque la inquilina al final dijo que se iba más tarde, y al final, en diciembre, dijo que oye, que se quedaba también todo el mes de enero, y que era posible que el resto del año.

Cuando me lo dijo mi amiga yo me quedé como ¡¿QUÉ?! 
Claro, es que yo ya me había hecho ilusiones. No habíamos buscado nada y al final igual la cosa quedaba en nada. 

Era posible que a finales de enero al fina la chica se fuese realmente y pudiésemos ocupar el piso. Pero tanto él como yo (especialmente yo) teníamos prisa por irnos de casa y decidimos ir buscando piso mientras tanto. Y si salía algo bueno, pues cogerlo. 

Ahí ya empezó el circo, el espectáculo. 

Voy a contar así resumidamente éste paso: buscamos por internet, en aplicaciones, y en inmobiliarias físicas cualquier piso que encajase con la descripción de arriba.

Además, el piso no podía ser deprimente y sombrío, porque... bueno, porque puestos a irnos que no fuese deprimente, ¿no? 

Para mí el alma de un piso está en su cocina. La cocina de un piso puede decirme si voy a ser capaz de sentirme allí como en casa. Quiero decir... Voy a desayunar tres veces allí, lo suyo es estar cómoda.

Entonces encontramos un piso que nos gustó. Tenía solo la cocina y el baño amueblada, con todos los electrodomésticos, y parte del salón y las habitaciones. Había que comprar cosas, pero era asumible. Concertamos una visita para uno o dos días después... y esperamos.

Recuerdo que era lunes y tenía clase práctica, algo que me aburre profundamente. Pero ese día estaba animada porque íbamos a ver el piso esa tarde.

Así que llega la media mañana y a eso de las 12 me llaman de la inmobiliaria preguntando por la visita que tenía concertada para ese mismo día.

Yo me imaginé que sería para confirmarla.

Pero no.

Resulta que esa mañana unas personas habían reservado el piso. Por si no sabes cómo va eso te lo explico: cuando reservas un piso con una inmobiliaria tienen la obligación de cerrar las visitas hasta que se llegue a un acuerdo y se llegue a firmar contrato.

Si la cosa queda en nada y no se firma contrato, lo abren al público otra vez. Y si la cosa va para adelante y se firma, los que estábamos a la cola nos comemos dos plastas.

Y a nosotros ese día nos tocó comer plastas. :/

Así que nada, otro piso a la basura.

Continúa la búsqueda y encontramos una inmobiliaria, cuyo nombre prefiero no mencionar, que tenía pisos increíbles.

Eran pisos muy chulos, bien cuidados, reformados algunos, no muy lejos... ¡y baratos! (Considerando barato lo que hay hoy en día en alquileres).

Vimos varios que nos llamaron la atención y llamé esa misma tarde. Pregunté varias cosas, (si admitían gatos, cuándo podría ser la visita...) Y en todas mis preguntas la señora esa que me atendió (por no llamarle otra cosa) me respondió con muy malos modos. Cosas como:

Pues hombre, si no lo pone en el anuncio será que se admiten mascotas, ¿no?
Tú verás. Si tenéis tantas ganas de verlo yo me daría prisa, qué quieres que te diga...
Y demás cosas que no venían a cuento. Yo tengo bastante mal humor, pero me frena muchas veces la educación, como en éste caso. No le dije nada, corté la llamada y punto... Pero a mí ya me dieron mala impresión, no quería alquilar nada en esa mierda.

Omar señaló que a pesar de su falta de educación tenían la mejor oferta, así que seguimos pa' alante. 
Concertamos una visita para el lunes. (SÍ, TAMBIÉN).

Fue solo Omar porque yo tenía clase. Quedaron en la inmobiliaria (cosa rara, porque se suele quedar en el piso que se va a ver) y cuando llegó allí le atendió una chica, le preguntó qué piso iba a ver y si le daba el número de referencia. Omar le dio el número, que sería, pues qué sé yo, por poner un ejemplo: 56432.

Vale, pues la chica, sin mirar nada ni preguntar a nadie eh, de cabecita, dijo rápidamente que ese piso ya estaba alquilado.

A Omar le dio mala espina, pues habíamos concertado visita el viernes por la tarde para el lunes y no nos habían dicho que se cancelara nada. Además de que nadie se sabe de memoria los números de referencia de 30 pisos y que anteriormente ya nos habían mentido con algo tan sencillo como el horario.

Al final descartamos. ¡Y menos mal! Porque cuando hablamos con nuestros amigos muchos de ellos conocían ya la inmobiliaria y habían tenido problemas con ellos. Muchas personas nos dijeron que eran unos estafadores que te cobraban por enseñarte el piso y el piso que visitabas no era el de las fotos.

Sea como sea, nunca pagues por ver un piso. Esos gastos los debe asumir el propietario y la inmobiliaria.

La búsqueda descartando esa inmobiliaria fue dura, pues si te digo que de todo lo que veíamos en internet la mitad era de ellos no te estoy mintiendo.

Estuvimos mirando dos meses y la verdad es que había poca cosa: o estaban lejos, o muy caros, o no admitían animales. Además, ni siquiera se añadían muchos pisos a la lista. Nos cansamos de ver siempre lo mismo anunciado.

Ya al final de la búsqueda encontramos un piso de la primera inmobiliaria: la que nos canceló la visita porque el piso estaba reservado.

El piso estaba un poco lejos, pero el resto de requisitos los cumplía. El problema esta vez era el gato. La dueña había dicho que prefería evitar que hubiese animales en la casa porque los anteriores inquilinos le fastidiaron cortinas y sofás, y además le metieron los gatos sin avisar.

Ese piso llegamos a visitarlo (luchando, porque nos anularon una visita por no localizar a las inquilinas y tuvimos que volver a ponernos en contacto) y la visita duró como una hora. No es lo normal, suelen ser muy breves, pero quien me conoce sabe que soy muy preguntona, no se me acaban ni las preguntas ni los temas de conversación.

Esa tarde misma fueron a visitarlo mínimo (de lo que yo sé) dos parejas. De hecho cuando fuimos aún nos encontramos con una pareja que estaba terminando su visita.

Yo ya me lo imaginaba: el piso estaba en muy buen estado, era asequible, no estaba muy alejado... Así que tal y como está el mercado suponía que estaría muy solicitado y tal.

Por eso, y porque llevábamos dos meses buscando sin encontrar prácticamente nada, ¡¡¡decidimos lanzarnos!!!

Recuerdo que al día siguiente, que no tenía clase, me puse el despertador para llamar a la inmobiliaria y reservar el piso antes de que lo hiciese cualquier otra persona. Estaba ya paranoica conque me robaran pisos, jajaja.

Nos dejaron traer a Silver y a Denna, pintar el piso y a mediados de febrero, después de muchas horas pintando y cargando cosas, ya nos pudimos mudar aquí. :D

Estoy súper súper contenta. Lo único que empaña un poco mi felicidad es la cantidad de buses (20) que tengo que coger a la semana, pero vale la pena.

Espero que saber mi experiencia te sirva de algo: para no desanimarte si estás teniendo los mismos problemas que tuve yo para encontrar piso o simplemente para flipar por colores.

Un besaco, y ¡nos leemos pronto!

PD: Os echo a todos mucho de menos. Sé que estoy poco por aquí y es porque literalmente no puedo: clases por las mañanas, carnet de conducir, clase por las tardes, preparar una prueba de acceso y trabajo.

Pero tenéis que ser comprensivos conmigo, no tengo tiempo. Bueno, sí tengo tiempo, pero necesito repartirle menos al blog. Yo lo paso igual de mal que vosotros :P